NOTICIAS

De realidades, diagnósticos y heteronormas

Por Jon Ruiz de Infante | Reconozco que me ha sorprendido gratamente el contenido del diagnóstico de las realidades de la población LGTBI en Vitoria-Gasteiz que presentó la semana pasada el Ayuntamiento. Y digo gratamente no por la situación que diagnóstica, que es muy preocupante, sino por la visión realista y transversal que da respecto a la LGTBfobia en la ciudad.

La primera gran conclusión que podemos sacar es que la sociedad vitoriana es heteronormativa y binaria y, por tanto, excluye a aquellas personas que escapan de la norma. Ninguna persona LGTBI se sorprende al escuchar esta conclusión ya que diariamente vivimos en nuestras propias carnes la heteronorma. Lo positivo es que, por primera vez, esta realidad aparece escrita en un documento oficial del Ayuntamiento. ¡Qué les saque los colores! Habéis montado una sociedad excluyente, ya lo decíamos los colectivos, ahora os lo decís vosotros mismos. Bien. Reconocer el problema es el primer paso hacia la solución. Ya está bien de presuponer la heterosexualidad universal, de encajar los cuerpos en las categorías binarias. ¡Desaprendamos! Desaprendamos todo el heterocentrismo y el binarismo que nos impone esta sociedad.

Otro aspecto que destaca el diagnóstico es que la población LGTBI sigue utilizando la invisibilidad como herramienta para evitar agresiones. Es decir, seguimos en la casilla uno. Seguramente hayamos avanzado desde la casilla cero (aceptación personal) pero todavía nos hemos quedado a muy pocos metros de la línea de salida. Y, para mí, aquí hay otro punto de inflexión. El diagnóstico explica muy bien que la armarización de las personas LGTBI es culpa de la LGTBfobia social y es la sociedad la que tiene que erradicar su homofobia, lesbofobia, bifobia y transfobia. Salir del armario es un paso que cada persona individual debe decidir pero la responsable de que los armarios existan es la sociedad. Si no construimos armarios sociales no habrá personas armarizadas. Así que dejemos de cargar sobre las espaldas del colectivo todo el peso de la visibilización y destruyamos la fábrica de armarios. Pasemos a la casilla dos, como han hecho Barcelona o Madrid.

También me gustaría destacar que, como dijo Sejo Carrascosa en la presentación de la semana pasada, debemos ser conscientes de que hablamos de Derechos Humanos y de que siempre va a haber personas que no quieran reconocer estos Derechos. Reconocer al enemigo es el primer paso para derrotarlo. El buenismo debe acabar. Por las buenas o por las malas, toda la sociedad debe reconocer, respetar y garantizar nuestros Derechos. No esperemos que, por alineación planetaria o revelación todopoderosa, instituciones fuertemente homófobas se conviertan en el paraíso LGTBI. Eso no va a ocurrir y tanto la sociedad como las instituciones deben ser conscientes de ello. No podemos seguir apoyando con dinero público, con propaganda o con palmaditas en la espalda este tipo de instituciones. O se está del lado de los Derechos humanos o se está en el otro bando. Aquí no caben medias tintas.

Y no quiero extenderme más. Recomiendo encarecidamente la lectura del diagnóstico para comprobar cuál es la verdadera situación de las personas LGTBI en Vitoria-Gasteiz. Ya lo tenemos escrito en papel. Ahora toca agarrar el papel y empezar a desmontar esta estructura heteropatriarcal y binarista en la que vivimos. El enemigo es claro, el objetivo está fijado, el camino ya está marcado. Echemos a andar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: